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Visita al Museo Fallero – Los alumnos de Costa de Valencia conocen las Fallas

Las Fallas – una fiesta primaveral embriagada de sentimientos, conocida por sus desfiles tradicionales, fuegos artificiales coloridos y obras caricaturescas, llenas de sátira e ironía que se queman al último día. Las Fallas se celebran en honor a la festividad de San José y la tradición comenzó en el siglo XVIII aproximadamente, cuando los carpinteros usaban el material que les sobraba del invierno para crear muñecos y quemarlos. Más tarde, la fiesta evolucionó y ya se construían obras más grandes con material variado. Estas obras se llaman Fallas, así como también la fiesta en general. Los muñecos normalmente representan personas públicas o temáticas actuales de manera irónica y graciosa. Cada año los ciudadanos votan para salvar uno de los muñecos de una Falla infantil y uno de una Falla grande que se conservan, o sea, que no se queman. Estos ninots están exhibidos en el Museo Fallero, como también carteles de la fiesta, las insignias de cada una de las Fallas, una maqueta de una mascletà y los retratos de las Falleras Mayores, las “reinas de las fiestas” en Valencia.

Juntos salimos de la escuela de español y tomamos un autobús que nos llevó al Museo Fallero en menos de 10 minutos. Aquí nos esperaban dos pisos llenos de Fallas únicas. En la planta baja pudimos descubrir muñecos más antiguos hechos de cera con ropa verdadera puesta. Tenían colores más neutros pero con muchos detalles que revelaban que representaban a personajes de la vida cotidiana y celebridades de la época. Por ejemplo, había un muñeco de un artista callejero con su violín o de señoras mayores charlando. En el primer piso las Fallas son más coloridas, más caricaturistas e incluso más grandes. Presentan temáticas más modernas como por ejemplo la urbanización y la llegada a la Luna. Junto a las Fallas también estaban exhibidos unos retratos de las Falleras Mayores de diferentes años. Cada año se elige una entre todas las Falleras como representante de las Fallas. En las pinturas se pueden ver los trajes elegantes de seda con bordados complejos y los adornos de las valencianas.

Gracias a las Fallas y los retratos, era posible imaginarse la fiesta primaveral vívidamente y obtener una impresión de como Valencia se transforma en un escenario colorido durante las Fallas. Con esta impresión salimos del Museo Fallero y regresamos a la escuela de español.